miércoles, 4 de junio de 2014

La democracia directa como herramienta de lucha

Bárbara Brito, militante Agrupación Combativa y Revolucionaria

Para quienes militamos en la Agrupación Combativa y Revolucionaria la democracia directa, como forma de organización estudiantil, constituye la forma más democrática y participativa bajo la cual discutir y resolver cada problema político que se presenta.

Pero, ¿qué es la democracia directa y cómo la entendemos los marxistas?
Nace de grandes hazañas obreras: desde la Comuna de París donde, con delegados mandatados y revocables, se impuso un control de hecho de la producción y distribución de bienes y servicios, así como de la fuerza armada local; pasando por el soviet el cual puso en jaque el Estado Zarista y se constituyó como la piedra angular del triunfo de la Revolución Rusa; hasta los Cordones Industriales en Chile, embriones de doble poder que amenazaron de manera directa la propiedad privada de los capitalistas con expropiaciones y control obrero de las fábricas. Es que, como decía Trotsky, “el rasgo característico más indiscutible de las revoluciones es la intervención directa de las masas en los acontecimientos históricos. (…) La historia de las revoluciones es para nosotros, la historia de la irrupción violenta de las masas en el gobierno de sus propios destinos”.

¿Cuál es su actualidad?
Nuestra premisa es que la permanencia del capitalismo nos obliga a recuperar las experiencias históricas que lo combatieron. Luego, la presencia del mercado educativo que empuja a trabajadores de la educación y a estudiantes a la precarización laboral y a altas tasas de endeudamiento; nos obliga a pensar formas de organización dispuestas a la lucha por una segunda reforma universitaria y una nueva Escuela Nacional Unificada. Finalmente, la vigencia latente de la unidad con los trabajadores, el apoyo a sus luchas y la apropiación de su historia para vencer.

Los pilares políticos de la democracia directa
En primer lugar el establecimiento de un organismo de lucha, pensando para el combate contra la educación de mercado y por los derechos de la clase trabajadora. Para esto, y en segundo lugar, la supresión de la división entre el aparato legislativo y el ejecutivo en la cual se basa la organización del Estado burgués (parlamento- gobierno) es central. Nuestros organismos deben abrir a la base la posibilidad de discutir, decidir y ejecutar. No por nada el Partido Comunista, a favor de reformas parciales desde el parlamento y el gobierno, sin disponerse a un plan de lucha que confíe en nuestras propias fuerzas, se declara a favor de la democracia representativa. En tercer lugar, la compresión de que la democracia directa es sólo un método de organización que facilita la organización democrática de sus integrantes, no la garantiza. Así como la revolución de 1917, junto con los soviets, contó con un Partido Revolucionario que dirigió el proceso hacia la toma del poder; la democracia directa, para que se desarrolle como organismo de lucha, requiere de ideas, debates y prácticas que la impulsen hacia allá. Es por esto que todo cargo (delegados), además de ser mandatados y revocables por sus asambleas de base, cumplen de hecho una función principalmente política y no meramente administrativa. Los autodenominados colectivos populares reniegan del carácter político de los cargos y establecen una forma de organización asambleísta y centrada en la “buena  administración”, impidiendo la politización de los lugares de estudio y trabajo, obstaculizando la conformación de la democracia directa como un organismo de lucha.

Concretamente, estamos por la democracia directa en el movimiento estudiantil con una asamblea general como máximo organismo resolutivo, con un consejo de delegados cuya función sea política, es decir, que saque declaraciones públicas, que se pronuncie sobre los acontecimientos nacionales, que tome postura, que empuje a la unidad con los trabajadores; a la vez que abre espacios de organización para los estudiantes donde éstos puedan desarrollar sin tapujos sus iniciativas, a modo de secretarías permanentes.

lunes, 3 de febrero de 2014

Por un 8 de marzo de lucha y en las calles para imponer nuestras demandas


Un nuevo 8 de marzo se acerca, cuando estamos a pocas semanas del cambio de mando del gobierno del empresario Piñera a la Nueva Mayoría. Un nuevo gobierno de Bachelet que se da en el contexto de más de dos años de luchas de los estudiantes, los trabajadores, los movimientos de la diversidad y las feministas.
El gobierno de la Nueva Mayoría de la mano del PC promete ahora una serie de reformas y cambios. Hablan de aborto en ciertos casos, de educación gratuita, de acuerdo vida en común. Lo cierto es que si algún cambio mínimo dan es porque se lo impusimos, no porque quieran. Ellos se encargan de gobernar para los empresarios. Son la continuidad, junta a la derecha, de la herencia de Pinochet.
El gabinete que Bachelet acaba de votar busca quedar bien con los empresarios y con los movimientos sociales. En educación coloca a sectores neoliberales como Eyzaguirre o Claudia Peirano, que defendió el lucro en la educación. En el SERNAM pusieron a Claudia Pascual, militante del PC, en el único cargo ministerial dentro del gobierno. Así, el PC cumple un paso más de su integración al régimen, siendo ahora parte del gobierno de la Nueva Mayoría. ¿Es que acaso se van a conseguir los derechos que desde hace años venimos luchando las mujeres, los estudiantes, los trabajadores? No. Si algo conseguimos será porque lo arrancaremos con nuestras luchas, en la calle, autoorganizados, en unidad de trabajadorxs, mujeres, estudiantxs.
Mientras ellos siguen defendiendo el código laboral de la dictadura, la mercantilización nuestros derechos y nuestros cuerpos, nosotras nos organizamos para salir a luchar.
¿Qué 8 de marzo necesitamos?
La marcha del 8 nos presenta un desafío al movimiento de mujeres, las feministas y la diversidad. Es necesario organizar un 8 de marzo de lucha, en las calles, llamando a las organizaciones sindicales, estudiantiles, de las mujeres, feministas y diversidad a salir a las calles para exigir nuestros derechos.
Estas últimas semanas lxs trabajadorxs han protagonizado la importante huelga portuaria. En el puerto de Mejillones se planteó la demanda de la unidad entre eventuales y contratados. Durante el año pasado otras importantes huelgas mostraron el camino a seguir, como Correos, las trabajadoras de Integra, recolectores de basura y otros. Hace falta dar una gran lucha por los derechos de la mujer trabajadora, para derribar el Código Laboral de la Dictadura. Las mujeres y el movimiento de la diversidad exigimos nuestros derechos sexuales y reproductivos: aborto legal, seguro y gratuito, ley de identidad de género, matrimonio igualitario. Lxs estudiantxs luchamos por imponer la educación gratuita.
En un año que viene marcado por la crisis y deslegitimación del régimen heredado de la dictadura, tenemos que recuperar las calles para luchar por nuestros derechos.
Llamamos a la CUT y sindicatos, las federaciones estudiantiles y centros de alumnos, mujeres, feministas y diversidad a dar juntas esta pelea.
Pan y Rosas Teresa Flores


miércoles, 18 de diciembre de 2013

Comentario Político sobre Educación N°1


Bárbara Brito, militante del Partido de Trabajadores Revolucionarios (PTR)
Lo que esconde la derecha y la Concertación en el debate sobre la Subvención Escolar Preferencial
Otro fin de año más y el debate presupuestario se pone al centro. El gobierno de Piñera apostó por acelerar los  tiempos fijados en la ley permanente de Subvención Escolar Preferencial establecida por Bachelet, que fijaba para el 2014 y el 2015 una mayor cobertura y extensión hacia la educación media en una lógica gradualista y de asignación individual. El objetivo del gobierno, además de profundizar las lógicas mercantiles de focalización del gasto social (también impulsadas y profundizadas por los gobiernos de la Concertación), tiene por objetivo amarrar con el presupuesto actual posibles reformas futuras. El gobierno ya muestra en sus proyectos de ley la certeza de que el próximo gobierno lo ganará la Nueva Mayoría.
El presupuesto se rechazó,  y la derecha responde develando la contradicción que guarda el voto de la Concertación: ¿Por qué rechazan hoy un proyecto de ley que apunta a profundizar la política que ellos mismos levantaron hace unos años atrás? Quienes forman parte de la nueva mayoría buscan situarse como continuadores de la movilización estudiantil y, en particular, de la demanda por la gratuidad,  afirmando que el problema es que ya no vale pensar en pequeñas reformas como lo es la propuesta del gobierno por la extensión de la SPE, sino por un modelo de financiamiento universal ¿Qué tan cierta es esta ambición? El primer límite lo mostró la actual votación donde algunos parlamentarios de la DC votaron junto a la derecha, lo que puede ser un anuncio de la discusión sobre gratuidad el próximo año; mientras que lo que los empuja a cumplir el programa propuesto es un  régimen político cuestionado, y ese cuestionamiento se ha ido ampliando: de las movilizaciones estudiantiles, a las de la DS, a las revueltas locales en Regiones, a la clase trabajadora este 2013. Por eso se ven obligados a tomar las demandas, usurpándolas, y tratar de sacarnos de las calles. En este marco, la Nueva Mayoría se presenta como una nueva carta para mediar entre los posibles estallidos de la lucha de clases y el régimen, con el fin de mantener su actual equilibrio inestable y asegurar su gobernabilidad. Es posible que busquen llevar adelante su programa, única forma de contener relativamente nuevas movilizaciones y mantener la unidad de los partidos políticos que conforman la Nueva Mayoría, a la vez que el orden existente. Ceder la educación gratuita (que es una demanda mínima que cualquier sociedad capitalista relativamente estable puede otorgar), pero nada más allá; cambiar algo para que nada cambie (pero esta vez algo más que una coma, lo que puede revitalizar la ilusión de amplias masas en la Concertación).
Discusiones de acceso
Ranking y PSU
La Corte de Apelaciones rechazó hoy los recursos de protección interpuestos por estudiantes y liceos emblemáticos contra el DEMRE y el CRUCH, cuyo fin buscaba frenar el alza en la ponderación del ranking. Los rectores apelaron a la libertad de enseñanza y a su posibilidad de decidir los mecanismos de acceso a la universidad. Esto en medio del primer día de rendición de la PSU. Cabe preguntarse ¿podrá esta nueva medida impulsada por el CRUCH subsanar las brechas de clase que genera la PSU como método de acceso y el sistema educativo de mercado? Pareciera que los rectores quisieran tapar el sol con un dedo a la vez que resguardar su autoridad en medio de una izquierdización del movimiento estudiantil expresado en sus federaciones, y en un creciente cuestionamiento a la PSU como filtro de clases. A sí mismo, junto con el ranking pero esta vez por fuera de los canales oficiales de la PSU, las autoridades de la universidad de Chile anuncian el aumento en las postulaciones SIPEE 2014 (modo de acceso para estudiantes de escasos recursos que no alcanzan el puntaje para acceder a la universidad) como un gran triunfo político olvidando las altas tasas de deserción de estos estudiantes el año 2013. Desgraciadamente para el CRUCH, pese a continuar desviando la vista de lo fundamental, su gobierno universitario ya viene siendo cuestionado por amplios sectores del movimiento estudiantil, y ni hablar de la libertad de enseñanza a la que apelan, corazón de la política neoliberal en educación. La única política en temas de acceso contra la lógica de segregación mercantil es el acceso irrestricto.
La pelea por la educación, si no es a nuestra medida, será a la talla de los empresarios – Es por eso que debemos apostar el 2014 a la movilización para lograr la gratuidad de la educación para todos y todas y una segunda reforma universitaria; un sistema de educación superior de extensión nacional, financiado completamente por el estado y bajo control triestamental, con cátedras marxistas y cátedras nocturnas para los trabajadores; de acceso irrestricto en el camino de una universidad para los trabajadores y el pueblo.
La bancada estudiantil  y la nueva CONFECH
Los que fueron dirigentes estudiantiles de las principales federaciones de Chile, hoy son electos como diputados con la utopía de avanzar hacia el socialismo desde los marcos del régimen político actual (Carol Kariola), o de lograr una democracia directa sólo abriendo discusión de leyes con la “ciudadanía”, pero sin hablar de asamblea constituyente libre y soberana, que solo será impuesta por la lucha obrera y popular (“Revolución Democrática” de Giorgio Jackson); ambos de la mano de la Concertación. Boric, de Izquierda Autónoma, si bien en la forma rechazó la alianza con la Concertación para llegar al parlamento, su programa no apunta a la independencia de clase: para un nuevo sistema de pensiones, por ejemplo, hablan de la cooperación entre trabajadores y empresarios (Ver programa de Francisco Figueroa a diputado). Esto no significa que no vayan a pelear por demandas mínimas planteadas como la gratuidad de la educación, aunque la “letra chica” aun está indefinida: ¿qué tipo de educación gratuita irá a pelear la bancada estudiantil al parlamento?, ¿serán más becas?, ¿implicará que tendremos que pagarla una vez recibidos?, ¿será educación gratuita para todos? Sin duda lo terminará de definir las fuerzas que como movimiento estudiantil, junto a los trabajadores, mostremos en las calles.
¡Abramos las federaciones, secretarías y comisiones con delegados con voz y voto!
Un segundo límite, más profundo, es que su conciliación de clases no permite el fortalecimiento de las luchas de los trabajadores y, por tanto, una transformación más profunda del régimen político y del modelo educativo.  Ante esta situación, aparecen nuevos fenómenos políticos a la izquierda del PC, Izquierda Autónoma y Revolución democrática en el seno del CONFECH (expresados en los dirigentes de la U. del Mar y la ULS y, en concreto, en el impulso del tomazo), y un sector de centro (el FEL), que oscila entre la “bancada parlamentaria” y posiciones más de izquierda (en Valdivia se lanzaron a una federación con Izquierda Autónoma mientras en Stgo. apostaron por situarse a la izquierda de ese conglomerado con “Luchar”). El debate de fondo será al servicio de quién pondremos la organización estudiantil y las federaciones, si servirán para cumplir un rol de contención o de presión según los intereses del próximo gobierno de Bachelet, o para llevar hasta el final y de la mano con los trabajadores, la lucha por un nuevo código laboral, el paso a planta de los trabajadores y el apoyo en todas sus luchas; si servirá para realizar reformas cosméticas, o para iniciar un proceso de reforma universitaria, con voto universal de las autoridades y cogobierno universitario, con acceso irrestricto y apertura de matrículas en vías de poner la universidad al servicio de los trabajadores. Para que nuestras demandas se cumplan es necesario abrir las federaciones, secretarías y comisiones a los estudiantes de base, con delegados con voz y voto, mandatados y revocables por sus asambleas. Organizaciones como el FEL, hoy a la cabeza de la FECh, el Somos USACH, entre otros tienen que impulsar no sólo las demandas antes planteadas, sino los medios necesarios para llegar a ellas ¿o se mantendrán las mismas estructuras de siempre? Hasta el momento, en esto, todo sigue igual.


lunes, 11 de noviembre de 2013

Resonancias Militares

Una lectura de Theodor W. Adorno. Educación para la emancipación, Conferencias y conversaciones con Hellmut Becker (1959-1969)
Por Bárbara Brito


No se puede querer que Auschwitz retorne eternamente porque, en verdad, nunca ha dejado de suceder, se está repitiendo siempre.
Giorgio Agamben (2000)


Estas conferencias se enmarcan en una serie de disputas pedagógicas que culminan en “educación para la emancipación”, el mismo año de su muerte, 1969. En particular Adorno se esmera en debatir contra las ideas del “sentido común” imperante en la Alemania post II guerra mundial y caída del nacionalsocialismo. La tesis central es que se presentan elementos de continuidad en la cultura alemana de lo que él llamará barbarie y, en particular, expresados en la escuela. Según Adorno:

El nacional socialismo sobrevive y hasta la fecha no sabemos si como mero fantasma de lo que fue tan monstruoso, o porque no llegó a morir, o si la disposición a lo indescriptible sigue latiendo tanto en los hombres como en las circunstancias que los rodean. (1998, p.15)

Dado el formato de conferencias y conversaciones, no podré abordar la totalidad de la obra en sus especificidades, sino sólo en su fundamento y en su conclusión. En función de estos dos criterios es que desarrollaré particularmente algunos temas y debates centrales a la hora de plantear una salida contra esta barbarie que se manifestó en toda su expresión en el régimen nazi.
“Cada época produce las expresiones que le son adecuadas. Y algunas de ellas, como ‘culebrón’ o ‘desacreditar’, son muy buenas. Yo me pronunciaría con toda energía a favor de una educación capaz de llevar al descrédito.” (ADORNO, 1998, p.126)
¿Al descrédito de qué? Al descrédito del orden existente.                           


Sobre la supervivencia de las tendencias fascistas en la democracia
En 1959 Adorno realiza la primera conferencia que configura el texto “educación para la emancipación” titulada “¿qué significa superar el pasado?” En ella esboza los contornos de una democracia que trae consigo rastros del pasado, tendencias fascistas que desbaratan su imagen proyectada de la felicidad, la estabilidad y la libertad post regímenes autoritarios. El agua calma que parecía traer a la rivera es un espejismo, una máscara de la razón para encubrir que las peores atrocidades son constitutivas de la sociedad burguesa en la que vivimos, fuera de los regímenes políticos, fuera del ropaje del cual se recubra. Aunque, afirma, “la supervivencia del nacionalsocialismo en la democracia es potencialmente mucho más amenazadora que la supervivencia de tendencias fascistas contra la democracia.” (ib., p.15) ¿Por qué? Tanto por factores actuantes como la asimilación de las tendencias fascistas y su naturalización en la vida cotidiana, como por las potencialidades de las mismas que auguran un posible retorno de la barbarie: “si figuras sospechosas hacen su come back (retorno) a posiciones de poder, es exclusivamente porque las circunstancias les son favorables.” (ib., p.16)


La culpa y la destrucción del recuerdo
El hecho de que estas tendencias fascistas perduren tiene su propio mecanismo: el sentimiento de culpa es uno de ellos. Sin embargo, caben dos lecturas posibles: la primera es que “el pasado terriblemente real pasa a ser convertido en algo anodino, en mera imaginación de los que se sienten por él afectados” (ib., p.17), esto es, se utiliza a la culpa para evadir y quitarle peso al pasado. En Chile no pasa algo muy distinto y varios ejemplos tenemos de esto. Es lo que quiso relatar, desde España, Roberto Bolaño en su libro “El Nocturno de Chile”. Desarrollo el ejemplo: El cura Lacroix, personaje principal de la obra, plagado de culpabilidad, narra su propia vida y sus propias monstruosidades cometidas en plena dictadura militar en un estado de delirio febril. Es que se ve empujado, al final de sus días y ya en democracia, a contar su historia para librarse de todo pecado y, con ello, de toda culpa. La culpa se transforma en una verdadera enfermedad que le carcome la piel, los pensamientos. Aparecen frente a él fantasmas, alucinaciones (el joven envejecido) que le recuerdan su barbarie, su participación en el régimen militar. Pero su historia es unilateral, responde a sus propios recuerdos y mientras menos se ahonde en los hechos sucedidos, mejor, mientras más superfluo y anodino sea el relato, el recuerdo no se hará presente ni en él, ni en quién escuche (en alrededor de 100 páginas el cura relatará nada menos que toda su vida). La culpa actúa como puente entre una realidad oculta que clama por aparecer y hacerse consciente, y un imaginario creado para ocultar la barbarie. Pero este cura que le hizo clases de marxismo a la junta militar también participó en tertulias literarias que sesionaban en casas de tortura y se convirtió en el mayor crítico literario de Chile. Las luces titilaban por la picana eléctrica aplicada a los presos políticos en el subterráneo, mientras en el living room se leía vasta poesía. Poder político, poder religioso, poder de clase gobiernan la cultura, aquí la culpa es un mero escape, una victimización para convencer que todo pasó, que nada queda, ni siquiera el cristal con que se mira (Parra en su poema “Es Olvido”), incluso desde el terreno cultural que es el que le interesará particularmente a Adorno.
La segunda es otro tipo de enfermedad que diferencia al “hombre culpable” del  “hombre sano y realista que vive en el presente y se dedica a sus fines prácticos” (ib, p.17).  Sobre esto Adorno menciona que:

tal consecuencia sacaría la moral de aquel ‘es tan bueno como si no hubiera ocurrido’, que proviene de Goethe, pero que es dicho en un pasaje decisivo de Fausto por el demonio para desvelar su principio más profundo: la destrucción del recuerdo. A los asesinados ha de serles sustraído así también lo único que nuestra impotencia puede regalarles, la memoria. (ib., p.17)

El hombre culpable no vive el presente y, con ello, no disputa la realidad.


Humanidad sin recuerdo
Este hombre es producto de la sociedad burguesa, de su ley de intercambio intemporal, de la innecesaria experiencia. Y sus características mostrarán el aniquilamiento del recuerdo, del tiempo y la memoria. La democracia muestra su cara oculta,

la humanidad sin recuerdo (…) es un fenómeno necesariamente vinculado a la progresividad del principio burgués (…) el intercambio es por definición algo intemporal, como la ratio misma, como las operaciones de la matemática que en su forma pura apartan de sí el momento temporal. Así desaparece también el tiempo concreto de la producción industrial (…). Privándose del recuerdo y agotándose, perdido todo largo aliento, en la adecuación a lo que en el momento cuenta como actualidad, la humanidad se limita a reflejar una ley evolutiva objetiva. (ib., p.18)

Pero esta lectura presenta contradicciones prácticas: no se vislumbra salida alguna si es que la sociedad burguesa hurta la memoria. Este pesimismo es propio de la escuela de Frankfurt.
Nuevamente, ¿Qué significa superar el pasado? Adorno responderá: “trazar una raya final sobre él, llegando incluso a borrarlo, si cabe, del recuerdo mismo. La indicación de que todo ha de ser olvidado y perdonado por parte de quienes padecieron injusticia es hecha por los correligionarios de los que la cometieron.” (ib., p. 15) Quizás, al responder el por qué de las borraduras, se encuentre una salida al estado intemporal del individuo y a la censura de su propia experiencia.


Resonancias militares en la escuela
El profesor en la imagen del verdugo, una rígida reglamentación, maestros de escuela como “tiranos”. No es sólo imaginería infantil o repudios de infancia, “hasta los siglos XVII y XVIII se colocaba como maestros de escuela a soldados retirados” (ib., p.71), de aquí las resonancias militares. Para Adorno (ib., p.71), “solo una vez desaparecida de las escuelas hasta la última huella de los azotes en el recuerdo (…), cabrá esperar una transformación del complejo global”. Las bases, que funcionan como condición de posibilidad de estas resonancias, son diversas. Una de ellas podríamos identificarla como la concepción de la escuela como un valor por sí mismo, que reemplaza la realidad y que la mantiene lejos de sí. Por ejemplo, el infantilismo del maestro lo aleja de la sociedad, para Adorno, las reuniones de apoderados son formas en las cuales evadir y sumergirse momentáneamente, a modo de pantalla, en su realidad adulta. Un segundo ejemplo se manifiesta en el niño, el cual es arrancado de relaciones acogedoras y cálidas que experimenta en el jardín de infancia para chocar con una realidad ajena, fría, repleta de obligaciones, mandatos e imposiciones muchas veces irracionales. Experimenta así, esta vez, en este paso a la escuela, el shock de la alienación: “la escuela es para la evolución del individuo particular el prototipo casi de alienación social” (ib., p.75) y el agente de esta alienación, nuevamente, es el maestro.
A sí mismo, la contra cara de la alienación de la escuela es la descomposición del individuo. Podríamos pensar que esta concepción que concibe a la escuela como un fin en sí misma tiende a fortalecer al individuo en su diferencia. Sin embargo vemos lo contrario y su origen yace en la estructura misma de la sociedad:

Sociológicamente me atrevería a añadir que nuestra sociedad, a la vez que se integra cada vez más, alimenta en su seno tendencias a la descomposición. (…) La presión de lo general dominante sobre todo lo particular, sobre las personas individuales y las instituciones particulares, tiende a desintegrar lo particular e individual, así como su capacidad de resistencia. (ib., p.81)

Pero, cabe preguntarse, ¿qué se está cuestionando?, ¿la autonomía de la escuela o su fetichización? La escuela, como prototipo de alienación social, tiene una tendencia inmanente a establecerse como una esfera dotada de vida propia y de legislación propia, no es, en este sentido, una imposición netamente política de parte de los regímenes autoritarios que con tal de evadir la discusión política corporativizaron las áreas de la vida, como la escuela, las organizaciones sindicales, poblacionales, etcétera. Tiene en cambio mucho de objetivo, es que una escuela abierta en su totalidad hacia afuera perdería lo que en ella habría de formativo y de acogedor con la intromisión del Estado, por ejemplo. Sin embargo se critica que esta autonomía sea un fin en sí mismo, que la propia escuela se convierta en un fin en sí mismo, se critica su cosificación, su extrañamiento desde la mirada de quienes la experimentan y la crean día a día, se critica la propia alienación intersubjetiva de unos con otros al interior de la escuela, finalmente, se critica su reificación, su fetiche. Es que, dirá Adorno (ib., p.77), “su carácter cerrado es una necesidad, no una virtud”.
Además, otro elemento constitutivo de esta configuración militarizada de la escuela, que permitiría su propia existencia, es una doble jerarquía observable en su interior: en primer lugar, una jerarquía oficial, basada en el espíritu, en el rendimiento de las calificaciones. Luego, una jerarquía latente, no oficial, basada en la fuerza física. Esta doble jerarquía, que aún se mantiene, fue explotada por el nacional socialismo.


El objetivo de la escuela: la reproducción de lo existente o la adaptación.
El objetivo no es la educación en sí, el móvil principal de las reflexiones de Adorno tiene que ver con la subsistencia de los presupuestos sociales objetivos que hicieron posible la irrupción del fascismo allí donde la subjetividad del individuo y su disposición quedan cortas. Ahora, la sentencia de Adorno es categórica: “el orden económico (…) lleva a la mayoría a depender de acontecimientos sobre los que carece de toda posibilidad de disposición, y a la minoría de edad” (ib., p.25). En este escenario se le obliga al individuo a desprenderse de su yo, a adaptarse a las circunstancias y también a reproducirlas. En Adorno, la industria cultural propulsa activamente este concepto: pérdida de la autonomía, identificación con lo existente, renuncia al propio yo. Con esto, se espera mantener vivas las tendencias fascistas, entendidas en este terreno como última carta del sistema burgués para mantener el orden de su propia organización económica, lo que vendría a justificar su presencia en la democracia y no sólo contra ella.
Pero la adaptación, motivada por presupuestos objetivos, se configura en realidad como una disposición formal del pensamiento, como una estructura mental o como síndrome. Disposición formal del pensamiento que implica la censura de cualquier disposición ante la realidad que no sea su vana existencia. Ahora, ¿cómo se logra una disposición apolítica, que se remita a convivir, a coexistir y a adaptarse a la modernidad? ¿Cómo se logra esta razón instrumental en el individuo? La industria cultural es una de las grandes herramientas. En particular, Adorno menciona en el texto el caso de la televisión como generadora de falsa conciencia.
Para Adorno entonces, la adaptación es un proceso indomeñable pues su origen es objetivo, pese a esto, la educación y  en general la disposición de la conciencia deben combatirla en todos sus aspectos y, con ello, a las herramientas establecidas para mantener la adaptación como proceso natural de formación cultural y educativa. Este combate no puede presentarse de otra forma que no sea como mera resistencia. Educación para la emancipación es en realidad educación para la resistencia.
Sin embargo la lectura de Adorno se torna unilateral, su pesimismo le impide ver que los fenómenos de la lucha de clases se manifiestan también al interior de la universidad, a su vez que no explicita las consecuencias objetivas y lo que significa que la escuela sea una institución al servicio de la clase dominante en el capitalismo. Sólo dos años antes de la escritura de “Educación para la emancipación”, el proceso del mayo del 68’ otorgó grandes lecciones para la transformación revolucionaria de la sociedad y, en particular, sobre el rol de las instituciones educativas y del movimiento estudiantil al interior de un proceso revolucionario: El movimiento estudiantil salió a la lucha, no sólo como resistencia a un régimen educativo autoritario y al servicio del mercado y la burguesía, sino en combate contra lo existente, sus instituciones, sus autoridades. Y, junto con ello, actuó como un catalizador para que el movimiento obrero saliera a la lucha. ¿Qué pasó, por qué no se llegó al triunfo? Una respuesta posible es la que da Adorno con un pesimismo brutal: estaríamos condicionados por aquellas resonancias militares que se mantienen vigentes y solo nos quedaría resistir. Otra respuesta posible, es la ausencia de una organización revolucionaria que empujara el proceso a la toma del poder.

Educación después de la barbarie.
La barbarie: “un estado en el que todas esas formaciones a cuyo servicio está la escuela se revelan como fracasadas”; “lo opuesto a la formación cultural”;  “lo extremo”; “prejuicio delirante”; “represión”; “genocidio”; “tortura” (ib., p.78); “hecho, concretamente, de que en el estado de civilización técnica altamente desarrollada, los seres humanos han quedado de un modo curiosamente informe por detrás de su propia civilización” (ib., p.105)
            Surge la pregunta ¿cómo superar la barbarie?
1.    La pedagogía como una especialidad. Las pedagogías deben tener un rol privilegiado en la escuela estudiándose como especialidad y no como técnica complementaria a otra disciplina. El maestro no debe cumplir más un rol mediador en la escuela, sino proponerse como tarea formar el propio ser del hombre a través del ejercicio crítico.
2.    Práctica pedagógica democrática. Que consiste esencialmente en la oposición de la ilustración o concienciación al olvido impuesto por la barbarie. Ejercicio de la memoria.
3.    Educación de los educadores. Menciona Adorno en su texto. En particular esta definición guarda una diferencia con la concepción marxista y una consecución con su postura pesimista reflejada al final de su texto (“los intentos de transformación se ven expuestos inmediatamente a la fuerza de lo existente”) y en su teoría de la adaptación donde no cabe disposición posible frente a los presupuestos objetivos de una sociedad cimentada sobre la barbarie. Por una parte, tal como Marx que está debatiendo en sus Tesis sobre Feuerbach  con la concepción materialista que afirma que el hombre es germen de las circunstancias y de la educación, plantea que esta teoría se olvida de que el propio educador también tiene que ser educado. Por otra parte, mientras Marx afirma que son estos, a través de la praxis, los que transforman la realidad,  Adorno tomará  la primera proposición (“el propio educador necesita ser educado”) para derivar en una segunda proposición diferenciada: los hombres podemos resistir a la realidad (en vez de transformarla).
4.    Educación política. Que debe concebirse como sociología, que eduque sobre las fuerzas sociales en juego y alerte de aquel peligro que aparece cuando el Estado se sitúa por encima de los intereses del individuo, por encima de todos sus miembros.
En conclusión: educación para la experiencia, educación para la resistencia, educación para la contradicción, educación para la fantasía,  educación para la emancipación. Adorno pretende con esta propuesta develar las resonancias militares que se encuentran al interior de la escuela y que reproducen nada menos que el orden económico existente. La escuela, como mencionábamos anteriormente, se configura como una caja de resonancia de las contradicciones sociales y es tarea, según Adorno, levantar una pedagogía crítica capaz de manifestar la presencia de elementos de barbarie, impartir una educación que funcione como resistencia a lo existente, a lo cruelmente existente, no sólo frente al asedio de otro, sino al asedio de la propia institución. Todo esto en el marco de un desencanto, de una “crítica a la razón instrumental”, de una imposibilidad de transformación y de un escepticismo en la posibilidad práctica del hombre.
Habría que agregar, un combate directo y propositivo por levantar nuevas instituciones democráticas. Esta nueva orientación en el conocimiento que está planteando Adorno es un imposible de no transformar, a través de la práctica política, clasista y revolucionaria, los gobiernos universitarios autoritarios, autocráticos y unipersonales, en oposición a esto, el cogobierno universitario como gobierno de funcionarios, docentes y estudiantes, es esencial para la transformación de la universidad; la orientación del conocimiento; la puesta en práctica de cátedras marxistas y de cátedras nocturnas para el estudio y especialización de los trabajadores; el acceso irrestricto. También, la lucha por la gratuidad total e inmediata de la educación, en un mundo neoliberal donde el mercado educativo se presenta como una nueva “resonancia militar”, con financiamiento estatal completo, para todos los niveles e instituciones educativas, sin autofinanciamiento ni focalización del gasto social como método de financiamiento de la educación en miras a una universidad para los trabajadores y el pueblo pobre.











REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS


-Adorno, Theodor W., Educación para la emancipación. Conferencias y conversaciones con Hellmut Becker (1959-1969). Ediciones Morata, S.L. Madrid, 1998.
-Bolaño, Roberto. Nocturno de Chile. Editorial Anagrama, Barcelona, 2000.
-M. Horkheimer, T. Adorno., Dialéctica de la Ilustración. Editorial Trotta, Madrid, 1947.


miércoles, 16 de octubre de 2013

TODOS INVITADOS AL ENCUENTRO DE TRABAJADORES Y ESTUDIANTES PARA DISCUTIR LA FEDERACIÓN Y LA UNIVERSIDAD QUE NECESITAMOS


Este Sábado 19 de Octubre a las 18.00 hrs en la FAU (Facultad de Arquitectura y Urbanismo) realizaremos un encuentro con trabajadores y estudiantes para discutir qué Federación y que Universidad necesitamos nosotros y también los trabajadores que han salido a luchar. Además nos contarán las experiencias de lucha y organización que han tenido estos años para que podamos tomarlas como un ejemplo para nuestros propios espacios.

LEVANTEMOS UNA ALTERNATIVA POLÍTICA CLASISTA Y REVOLUCIONARIA EN ESTAS ELECCIONES FECh
Cruzamos un nuevo año de movilización: salimos a las calles, nos tomamos nuestros liceos y facultades, evidenciamos las miserias de las instituciones universitarias. Los trabajadores también salieron a la lucha, con una de las marchas más masivas este 11 de julio, con grandes huelgas como los portuarios, Correos de Chile, Registro Civil, Integra, SINTRABOS, Monserrat, entre otras.
La movilización estudiantil en las calles, resistiendo en las tomas y con métodos combativos, impregnó de lucha a la clase obrera, mostrando la posibilidad de pelear por nuestras demandas y ganar.
Sin embargo las direcciones del movimiento estudiantil, desde las JJ.CC. e Izquierda Autónoma (que para la marcha del 17 de octubre saca un afiche cuya principal consigna es “sin nosotros, no hay reformas”, dejando de lado la pelea por la gratuidad), hasta “Luchar”, quienes se han dedicado a administrar la federación en vez de convertirla en una herramienta de lucha como prometieron; se han dedicado a frenar las movilizaciones, y a mantener intacto el status quo que rige a la FECh desde hace más de 12 años, sin buscar ponerla al servicio de los trabajadores y el pueblo, ocupándola como una mera plataforma mediática. Todos tienen su candidato a la presidencia o al parlamento: las JJ.CC. a Bachelet y el conglomerado político Luchar, a Claude. Todos quieren que los candidatos tomen el debate educativo y, a su vez, siembran ilusiones en que se podrán ganar las batallas planteadas sin lucha y movilización.
Quienes militamos en la Agrupación Combativa y Revolucionaria y en la agrupación de mujeres y de la diversidad sexual Pan y Rosas, no confiamos en que este régimen político pueda dar una salida a las miserias que arrastra la educación de mercado, ni a la salud privatizada, ni a los recursos naturales sobreexplotados por el capitalismo, ni al conflicto mapuche, tampoco a los problemas de género y clase como el machismo o la homofobia. Es necesario pelear por derribar toda la herencia de Pinochet. La Universidad de Chile aún arrastra su legado (autoritarismo universitario, trabajadores subcontratados o a contrata, imposición de criterios técnicos de formación pedagógica como lo es con su proyecto de Facultad de educación, cámaras en distintas facultades, etc.)

PARA DERRIBAR TODA LA HERENCIA DE PINOCHET, LEVANTEMOS UNA ALTERNATIVA POLÍTICA CLASISTA Y REVOLUCIONARIA DE TRABAJADORES Y ESTUDIANTES

PELEEMOS POR UNA FEDERACIÓN QUE FUNCIONE COMO HERRAMIENTA DE LUCHA, BAJO DEMOCRACIA DIRECTA

CO-GOBIERNO, FIN AL SUBCONTRATO Y PASO A PLANTA DE TODOS LOS TRABAJADORES.

POR UNA UNIVERSIDAD AL SERVICIO DE LOS TRABAJADORES Y EL PUEBLO

NI MACHISMO NI HOMOFOBIA EN LA UNIVERSIDAD. ABORTO LEGAL, SEGURO Y GRATUITO. FUERA LA MORAL DE LA IGLESIA DE NUESTRAS AULAS

POR EDUCACIÓN Y SALUD GRATUITAS, FINANCIADAS POR EL ESTADO. POR UN SEMDA BAJO CONTROL TRIESTAMENTAL: FUERA MARISOL PRADO.

A 40 años del golpe militar

¡Sigamos forjando una nueva generación de jóvenes pro-obreros y revolucionarios!
Bárbara Brito

En un nuevo despertar de la juventud, la revolución como posibilidad vuelve a aparecer sobre la escena. Aún cobra la forma de movimientos iniciales, heterogéneos entre sí (algunos más radicalizados y orgánicos que otros) y en sí mismos (con diversos sectores sociales en su seno que determinan a su vez diversas posiciones políticas en pugna), con múltiples contradicciones, con  límites y profundas fortalezas. El movimiento yo soy 132 en México, la juventud que sale a las calles en Brasil, en el medio oriente. También en Chile surgió la llamada juventud sin miedo, estudiantes universitarios y secundarios que salimos a las calles por la gratuidad de la educación, transformando radicalmente la situación política en Chile. Tiempo atrás Lenin y Trotsky definieron al movimiento estudiantil como una “caja de resonancia de las contradicciones sociales”, con la masificación de las universidades y la entrada de las capas medias, esta definición cobró aún más vitalidad. Pero la tradición marxista clásica no es la única que afirma aquello. En Latinoamérica fuertes movimientos estudiantiles se comenzaron a levantar en las universidades desde  los años 20’, los llamados procesos “reformistas” que revolucionaron las estructuras coloniales de las universidades latinoamericanas, antecedieron generalmente a fuertes procesos de la lucha de clases y a su vez fueron expresión de la época y de la situación política de cada país. Mariátegui, afirmó ante estos procesos que “este movimiento se presenta íntimamente conectado con la recia marejada posbélica. Las esperanzas mesiánicas, los sentimientos revolucionarios, las pasiones místicas propias de la posguerra, repercutían particularmente en la juventud universitaria de Latinoamérica. El concepto difuso y urgente de que el mundo entraba en un ciclo nuevo, despertaba en los jóvenes la ambición de cumplir una función heroica y de realizar una obra histórica”. Por la negativa, el desencanto de la juventud ante los ideales de la revolución francesa, ante la utopía de alcanzar una libertad e igualdad impensable bajo el orden burgués. Es allí donde todas las instituciones educativas tuvieron que responder de una u otra manera a las necesidades de la nueva sociedad en curso, el capitalismo, arrojó a cientos de miles de estudiantes a la desocupación, a trabajos precarios y a la miseria. La masificación de las universidades, la apertura de sus puertas a las capas medias, tuvo como contra cara una estructura anquilosada incapaz de soportar la nueva demanda de profesionales, técnicos e intelectuales y, a su vez, una sociedad incapaz de cobijar sus aspiraciones.
La Reforma Universitaria en Chile como anticipo del levantamiento obrero y popular del 70’
En Chile la reforma universitaria ocurrió desde fines del 67’, en medio de un contexto político donde la estabilidad que reinaba desde los años 30’ se desmoronaba, diversos sectores comenzaban a plantear demandas sentidas y las instituciones no dieron el ancho. El proceso reformista se ubicó al ojo del huracán, años antes de uno de los levantamientos obreros y populares más importantes de la historia de Chile. Muchos sabemos su historia y los nudos que gatillaron la reacción del movimiento estudiantil: se buscó una universidad que respondiera a las necesidades de los trabajadores y el pueblo y cuya estructura integrara la elección democrática y universal de las autoridades, junto con ello, el cogobierno. En la Universidad de Valparaíso los estudiantes se organizaron con una escandalosa “lanzada” de sillas y mesas fuera de la universidad; en la Universidad Católica de Santiago, uno de los bastiones de la derecha, se colgó el famoso cartel de “El Mercurio miente”; en la Universidad de Chile, la negativa del rector González a la elección universal de las autoridades con participación estudiantil, exigida en principio por los estudiantes, académicos y funcionarios de la Facultad de Filosofía, derivó en la toma general de la universidad y en la renuncia del rector. El denominador común: la lucha contra la universidad profesionalizante y por una universidad dispuesta al servicio de los trabajadores y el pueblo. Toda esta lucha que rindió la juventud desde sus organismos estudiantiles, se profundizó y encontró continuidad en los años posteriores, de la mano de la lucha de los trabajadores en los cordones industriales y en las poblaciones, con lucha callejera brutal contra el sistema capitalista de explotación.
Este contexto político le dio un nuevo sentido a la definición marxista de movimiento estudiantil, dado su rol de amplificador de las contradicciones sociales: tal como en la sociedad, el movimiento estudiantil se encontraba fraccionado de partida por los mismos grupos presentes en la sociedad (como diría Lenin), donde además cobraron una forma de abierta militancia. Los partidos del régimen, luego los partidos que conformaron la Unidad Popular desde el Partido Socialista hasta el MIR, se dedicaron a engrosar sus filas con la nueva generación de revolucionarios que surgió tras los procesos reformistas, una clave más en la explicación política de la reforma (de superación de las demandas corporativas o meramente pedagógicas del estudiantado). Desgraciadamente, el proceso reformista al interior de la universidad quedó inconcluso, al igual que el proceso revolucionario encabezado por las masas obreras y populares…

Lo que hubo detrás de la brutal represión a la juventud en lucha
La aplicación de las dos demandas centrales del estudiantado ya estaban en curso, el cogobierno universitario y la necesidad de una universidad que respondiera al proceso revolucionario transformando el carácter de la educación, integrando cátedras marxistas en su seno, disponiendo cátedras nocturnas para la formación obrera, abriendo las matrículas, etcétera. En septiembre de 1973 la dinámica se paralizó a punta de fusil, se detuvo a miles de jóvenes luchadores y militantes de izquierda que serían  encarcelados, torturados, desaparecidos, asesinados. Las nuevas autoridades llegaron a tanque, con cascos y fusiles a impartir educación; las instituciones educativas, como cuarteles, volvieron a adquirir formas coloniales y conservadoras en su ejercicio con el fin de transformarlas en fuente de ganancias para la clase dominante, en nuevos aparatos burocráticos para resguardar su nuevo orden. Desde el año 81, la represión cobró forma de un nuevo modelo educativo: el modelo neoliberal. Ocurrió el traspaso de cientos de instituciones a manos de privados, de liceos fiscales a los municipios reduciendo considerablemente los presupuestos con los que contaban. La educación pública de precarizó y el mercado educativo disparó.
Hoy, a 40 años del golpe de estado, el modelo educativo sigue intacto. La Concertación pactó una salida democrático-burguesa a la dictadura con las elecciones del NO a cambio de mantener intacta la obra de Pinochet. El 2006 los estudiantes secundarios nos levantamos contra la Ley Orgánica Constitucional de la Educación (LOCE), con Bachelet en el gobierno, se respondió con un nuevo maquillaje al régimen pinochetista, sin eliminar los principales principios que demandamos transformar: la educación municipalizada, la jornada completa, entre otros. Tras el 2011, un nuevo proceso de lucha de la juventud se puso en marcha, mucho más combativo y tan profundo que cambió la situación política en Chile, cientos de miles salimos a las calles, con tomas y lucha callejera. La izquierda, desde el Partido Comunista hasta el Frente de Estudiantes Libertarios, que durante años se negaron a levantar la demanda de la gratuidad, se vio sobrepasada por los acontecimientos. Nuevamente, los resabios del régimen pinochetista se dispusieron a frenar este nuevo proceso con una represión brutal, con detenciones, acoso sexual a las compañeras en lucha en las comisarias, torturas, golpes a lumazos, carros lanza agua y bombas lacrimógenas. Es que la lucha estudiantil, luego de las dictaduras militares en todo Latinoamérica, quedó inconclusa y cobra nuevos aires. Al igual como lo fueron los procesos reformistas de los que hacía alusión, la movilización de la juventud sin miedo pareciera ser un nuevo anticipo a un proceso mayor: luego del 2011 las huelgas obreras aumentaron en número, pero también en combatividad tomando los métodos utilizados por el movimiento estudiantil. Los cortes de ruta y las barricadas se duplicaron y procesos de movilización por rama lograron doblarle la mano a la patronal como ocurrió con la huelga de los trabajadores portuarios que duró 22 días. El 2011 nació la juventud sin miedo, y nuevas luchas obreras ya están en curso, lejos de seguir por detrás el curso de los acontecimientos, es importante tomar un rol activo y militante, de la mano de la clase obrera para vencer e imponer juntos una reforma universitaria y una nueva Escuela Nacional Unificada sin privados y de extensión nacional, al servicio de los trabajadores y el pueblo.


lunes, 13 de mayo de 2013

Comunicado hacia el alumnado del Liceo Industrial Chileno Alemán:


Comunicado hacia el alumnado del Liceo Industrial Chileno Alemán:

Tal como fue discutido en nuestro Consejo de Delegados de Curso, el liceo se encontraría en una toma indefinida, esta toma tendría por objetivo dar cuenta de la intransigencia de dirección, la nula responsabilidad acorde al plan que se aceptó tras la primera toma del año 2013. Este plan de trabajo consistía en la reconstrucción de canaletas en el sector de construcciones, las cuales  fueron parchadas deficientemente; la remodelación completa de enfermería ante lo cual durante todo abril y principios de mayo no hubo avance; la fiscalización del Centro de Alumnos de todos los avances del programa de trabajo, que por impedimento y obstrucción de parte del director  no fue posible. Se conformaría además una mesa de trabajo para velar por los avances de los proyectos y el compromiso de que ningún directivo o funcionario agredería, insultaría, ostigaría o maltrataría a los alumnos que participaron en las movilizaciones. Se sabía que si algún punto de todos los que se acordaron no eran realizados a cabalidad se retomaría el liceo.

Durante la mañana de este día lunes el director citó a todos los alumnos y apoderados con el fin de lograr que los funcionarios y apoderados nos atacaran física y verbalmente al punto de violentar las dependencias del liceo, destruyendo uno de los portones y atacando a los alumnos que se encontraban al interior.

Lamentablemente 2 compañeros del Centro de Alumnos que han legitimado la decisión de los estudiantes, fueron detenidos y serán formalizados por daños al interior del establecimiento tras una demanda que realizó el director, además el director afirma que ya es efectiva la expulsión de alrededor de 30 alumnos que han cuestionado y combatido el modelo educativo actual a nivel nacional y la crisis educativa junto con las malas condiciones en las que se encuentra el liceo, todo por una mejor educación ahora y mejores condiciones laborales a futuro.


HOY se realizará una asamblea en las dependencias de la Facultad de Artes del campus Juan  Gómez Millas a las 14:30hrs.  para  discutir e informar de la situación de nuestro liceo y los pasos a seguir (chileno alemán).


ATTE  Lichan Movilizado.